MIRAR HACIA ATRÁS

 

Mirar hacia atrás y recordar el primer día en el que empieza otro capítulo de nuestras vidas, marchar, dejar a los tuyos en tu tierra y cambiar de ciudad, de gente y de forma de vivir. Hace dos meses casi que nuestra andadura empezó, que empezaron las dudas, los miedos y las preguntas. Los comienzos nunca fueron fáciles pero en el camino te encuentras con personas que van hacer de este camino uno lleno de alegría y significados. Van pasando los días y ves que la vida te ha cambiado de repente, has tenido que saber salir adelante sola, has tenido que probar el amargo sabor de necesitar una simple palabra de apoyo o un consejo de un hermano, de tus padres o tus amigos y no tenerlo, hemos tenido que crecer de un día para otro y la verdad que no lo estamos haciendo tan mal. La vida en la resi es perderte los primeros días y luego saber hasta como coloca los apuntes tu compañera, es un aprender a comer y a tener una vida junto con personas que no conoces de nada. Es buscar apoyo los días malos y no poder parar de reír los buenos, es un sinfín de emociones que una vez que lo estamos viviendo no cambiaríamos por nada. Es saber que esto no va a ser eterno y aprovechar cada día como si fuese el ultimo, es una lucha entre el querer ir a casa y volver para estar con ellas. Como todos los capítulos hay cosas buenas y malas, Nos conocimos una noche en la terraza y desde ese momento supimos que íbamos a ser una gran familia, en ese momento todas descubrimos lo bonito que puede llegar a ser vivir fuera de tu entorno y conocer personas que te hagan sentir como en casa. Nos hicimos llamar las novatas de terraza, ay nuestra querida y fría terraza.

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