Mucho más que una residencia

 
 
 
 
 Estimada Dosi:
 
 
Hace aproximadamente un año que elegimos la Residencia Maria Inmaculada que Vd dirige en Valladolid. En ella mi hija Gloria ha pasado este primer año de estudios. Desde el momento de la elección dábamos por hecho que ella iba a estar bien en la misma. Y así ha sido.
 
Vimos un lugar, limpio, sencillo, de convivencia, de sueños e ilusiones.
Ha estado, no en una Residencia sino en un ambiente en el que sus trabajadores son personas responsables, cariñosas y afables.
Es difícil para una estudiante universitaria primeriza, de 19 años, que se marcha de casa a estudiar fuera el adaptarse, el acogimiento, el estar tan alejados de la familia y los momentos de soledad que imaginamos que todos tienen, y en esos momentos ¡están personas al lado! para orientarlas, hablarles, oírlas y encaminarlas.
 
No solo estáis pendientes de las entradas y salidas, sino de todo en general, de todo su año conviviendo en la Residencia. De sus momentos buenos y malos, de su alimentación, de sus hábitos, en definitiva ¡De todo lo observable y lo que se intuye!
Estáis al lado de cada residente en el momento en el que lo necesita, lo que le hace falta, cómo se encuentra, cómo marchan, cuánto estudian. Sabéis más de ellos en este año que los padres.
 
Desde estas líneas queremos agradecerte, y que lo hagas extensivos a todas esas personas que continúan velando por las residentes, el excelente hacer y trato recibido por mi hija durante este curso 2013/2014. Jamás se nos olvidará su estancia en Valladolid, en su Residencia. 
 
Si algún día vamos para el norte, no dudamos en pasar y saludaros a todas.
Un fuerte abrazo y ¡A seguir!
 
Los padres de Gloria.
 
Badajoz a 21 de Julio de 2014
 

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